La trampa
La peor desgracia que le pudo ocurrir a Matías Ellegwood, fue descubrir la máquina del espacio-tiempo. La encontró en el Museo del Hombre, donde trabajaba como curador de antigüedades, amontonada entre varios artefactos de diversas épocas: instrumentos para volar del Renacimiento, barómetros de aviones perdidos, astrolabios antiguos y un ingenio destinado a descubrir la verdad. La máquina era una pequeña consola de la que sobresalía un brazo metálico con una lámpara en el extremo. Al accionar un par de botones de manera inmediata se disparó un flash y lo tragó un remolino de luz blanca en cuyo interior perdió la conciencia. Cuando despertó estaba atrapado aquí, en los límites de esta página. Mirándote aterrado.
Ricardo Varela Realpe




loboguara dijo:
Mayo 19, 2006 a 7:51 pm
Tomé, en este post, una libertad que no tenía derecho a tomarme. Puse “…en los límites de esta página” en lugar de “…en los límites de esta hoja”, tal como fue escrito por su autor.
Sin embargo me justifico: Matías Ellegwood está ahora atrapado en un página web, no en una hoja de papel. Como sea, te mira aterrado…
Maria Elena Chaves dijo:
Mayo 26, 2008 a 8:20 pm
Un saludo para mi gran amigo Ricardo Varela Realpe.. que espero se acuerde de mi. estoy muy orgullosa de el. Un abrazo,